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Vuelta al cole: el botiquín familiar imprescindible

Lo esencial que debería haber en casa cuando empieza el curso, organizado por tipo de problema. Sin exageraciones, sin productos que sobran, y con un par de consejos sobre qué no comprar.

Vuelta al cole es sinónimo de catarros compartidos, rodillas peladas, piojos ocasionales y ese primer gastro que se lo pasa toda la familia. Tener el botiquín a punto ahorra idas a la farmacia a las 11 de la noche y, sobre todo, ahorra decisiones malas en momentos de estrés.

Esto es lo que vale la pena tener en casa — y lo que no.

Básicos de pequeña cura

  • Suero fisiológico (monodosis). Para lavar heridas, ojos irritados y fosas nasales. Siempre tener.
  • Clorhexidina 1% solución. Desinfecta mejor que el agua oxigenada y no pica tanto como el alcohol. Para pequeñas heridas.
  • Apósitos variados y tiritas resistentes al agua.
  • Gasas estériles y una caja de esparadrapo hipoalergénico.
  • Pomada cicatrizante con cinc para raspaduras que cuesta cerrar.

Fiebre y dolor

  • Paracetamol en suspensión pediátrica (si hay niños) y en pastillas para adultos.
  • Ibuprofeno suspensión y comprimidos. Útil en dolor con componente inflamatorio; no lo uses si hay deshidratación o diarrea intensa.
  • Termómetro digital axilar — simple y fiable. Los de frente de farmacia están bien para chequeo rápido, pero el axilar es más exacto.

No necesitas varios medicamentos más para lo mismo. Paracetamol + ibuprofeno cubre el 95% de los casos.

Catarros y tos

  • Pañuelos y suero fisiológico en spray para lavados nasales (más útil que cualquier jarabe).
  • Miel si los niños tienen más de 1 año (para la tos nocturna, hay evidencia razonable).
  • Algún antitusivo si hay mucha tos seca que impide dormir, pero solo puntualmente.

Lo que no tiene evidencia real: la mayoría de mucolíticos, expectorantes y “jarabes complejos”. No los compres a granel.

Digestivo

  • Solución de rehidratación oral (tipo Sueroral o similar). Esto sí es importante tener en casa cuando hay niños pequeños.
  • Probiótico tipo Saccharomyces boulardii para diarreas agudas en niños (reduce un día la duración).
  • Laxante osmótico si en la familia hay alguien con tendencia al estreñimiento crónico.
  • Antidiarreico (loperamida) solo para adultos, y solo si es imprescindible (un viaje, una reunión). No acelera la recuperación — la puede enlentecer.

Alergias puntuales

  • Un antihistamínico oral (cetirizina o bilastina) para picaduras, urticaria leve, reacciones a alimentos.
  • Crema antihistamínica o de corticoide suave para picaduras de mosquito que inflaman mucho.

Piojos (será inevitable)

Cuando llega el aviso del cole — y llegará — ten a mano una pediculicida (permetrina o dimeticona) y una lendrera fina. Mejor comprarla antes que en mitad del drama.

Pequeñas emergencias

  • Bolsa de frío instantáneo (esas que se activan apretándolas). Para golpes.
  • Venda elástica para torceduras de tobillo mientras se acude al médico.
  • Crema de árnica — la evidencia es escasa, pero alivia la sensación subjetiva y no tiene riesgos.

Lo que no hace falta tener

  • Antibióticos “por si acaso”. Nunca. Si no te los ha recetado el médico para ese episodio, no los tomes. Y si te sobraron de otra vez, tíralos (sin provecho y con riesgo de resistencias).
  • Corticoides orales sin prescripción. Mismo principio.
  • Aromaterapia multiuso. No sustituye a nada de lo anterior.
  • Colecciones enormes de vitaminas “por si acaso”. En una dieta razonable, sobran.

Cada cuánto revisar

Una vez al año, por ejemplo en septiembre (vuelta al cole): abre la caja, revisa caducidades y tira lo caducado con nosotros — lo reciclamos en SIGRE, la red farmacéutica de medicamentos.

Si quieres, te hacemos una revisión del botiquín en 10 minutos: nos traes todo y lo organizamos contigo. Lleva menos tiempo del que piensas y evita muchos sustos.