Una farmacia de barrio en la misma esquina de Zaragoza. Tres generaciones, nueve profesionales, una manera de trabajar.
Dña. Concepción Rodríguez Novoa abre las puertas de la farmacia en Avenida San José 117. Era una decisión poco común para una mujer de su tiempo: montar un negocio propio en un barrio entonces en plena expansión de Zaragoza.
«Nacer detrás del mostrador es una forma de aprender el oficio.»
Hija de la fundadora, Mercedes Torrijo Rodríguez empieza a trabajar en la farmacia familiar con poco más de veinte años. Se formó al otro lado del mismo mostrador que ahora lleva su nombre.
Mercedes toma el relevo como farmacéutica titular. La farmacia cambia de manos pero no de rumbo: sigue siendo familiar y de barrio.
Nicolás y Claudio, hijos de Mercedes, se incorporan como farmacéuticos. Tres generaciones de la misma familia en el mismo mostrador, junto a un equipo de profesionales que lleva años formando parte de la casa.
Somos un comercio pequeño y local. Ajustamos los precios en lo que nuestra realidad nos permite, aunque sabemos que no podemos competir a puro precio con las grandes cadenas. Nuestra apuesta es otra: dedicar tiempo al consejo farmacéutico y cuidar la selección de lo que ofrecemos.
Nos aprendemos tu nombre y los de tus medicamentos. Eso ya cambia las cosas.
No recomendamos lo que deja más margen. Recomendamos lo que tiene sentido para ti.
Medicamentos cuando hacen falta. Plantas cuando funcionan mejor. Nunca por ideología.
La misma familia en el mostrador, generación tras generación.
Detrás del mostrador siempre encontrarás caras conocidas.
«Un lugar donde el mostrador es solo el principio.»